Los alimentos integrales son aquellos que contienen o se han elaborado con granos enteros. Estos granos están compuestos de tres partes: el germen, el endospermo y el salvado. Generalmente son más oscuros y ásperos debido al salvado.

Consumir alimentos integrales en contraposición a los alimentos blancos o refinados (no elaborados con cereales de granos enteros) nos aporta muchos beneficios para nuestra salud.

 ¿Por qué debemos consumir alimentos integrales?

  • Los alimentos integrales sacian más al tener un alto contenido en fibra. La fibra tiene una gran capacidad para absorber y retener agua, por lo que nos saciamos antes. Esto evita el consumir calorías de más, ideal cuando queremos control o reducir nuestro peso.
  • Ayudan a combatir el estreñimiento. Gracias a la fibra, que es resistente a la digestión, los alimentos y cereales de grano entero regulan el tránsito intestinal. Demasiada fibra, pero, puede producir efectos laxantes, así que no debemos abusar de ella.
  • Reducen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares gracias a que la fibra dificulta la absorción de azúcares y grasas. Además, gracias al butirato, unos ácidos grasos de cadena corta, se puede reducir también el riesgo a padecer cáncer colorrectal.
  • Son una gran fuente de antioxidantes por lo que retrasan el envejecimiento.
  • La fibra evita grandes cambios de azúcar en la sangre por lo que ayudan a controlar la diabetes.
  • Y, por último, la fibra es un gran aliado para cuidar nuestra flora intestinal. Los microorganismos de nuestro intestino se alimentan de fibra para regular y controlar nuestro sistema inmunitario.

galletas avena

Los alimentos integrales aportan el mismo número de calorías que su versión refinada. Si además sumamos todos los otros beneficios vistos anteriormente, ¿a quién no le apetece pasarse al lado integral?

Descubre más consejos sobre alimentación y salud

Pin It on Pinterest