La conservación de alimentos juega un papel fundamental en cualquier hogar o negocio gastronómico. Con ella conseguirás reducir el importe de la cesta de la compra al aprovechar alimentos sobrantes. Además, disminuir la cantidad de comida en buen estado que acaba en el cubo de la basura.

Para que puedas conservar alimentos en perfecto estado, manteniendo sus propiedades y sin que haya ningún tipo de riesgo de intoxicación, es idóneo que conozcas distintas técnicas de cocina para la preservación de los alimentos.

Métodos de conservación de alimentos

1. Técnicas de conservación por frío. Este tipo de técnicas son las que menos afectan a los alimentos y mejor mantienen sus propiedades nutricionales. Dos de ellas son las más usadas hoy día: la refrigeración y la congelación. Con la refrigeración se consigue disminuir la temperatura de los alimentos y, por consiguiente, las reacciones químicas que los descomponen. Con la congelación, gran parte de la comida queda convertida en hielo.

Es muy importante que los alimentos que congeles estén fríos o templados para su óptima conservación. Te recomendamos evitar este método para alimentos como la leche. Otra técnica de conservación por frío es la ultracongelación. Esta se consigue usando diferentes procesos como el aire frío.

2. Técnicas de conservación por calor. Escaldar o pasar por agua, hirviendo los alimentos antes de congelarlos, es una técnica basada en el calor. Te aconsejamos esta técnica para conservar verduras. La pasteurización, sobre todo para la leche, es otra técnica muy conocida que consiste en aplicar calor constante durante un tiempo determinado, según el alimento. Con ello se merman los gérmenes que descomponen los alimentos. Y por último, la esterilización. Al aplicar temperaturas superiores a los 115 ºC, los alimentos pierden parte de sus nutrientes, pero también se eliminan por completo los gérmenes.

3. Otras técnicas de cocina. Una de las técnicas más interesantes, porque mantienen tal cual los alimentos, es el envasado al vacío. Este método elimina el máximo aire posible de alrededor del alimento y, con ello, el oxígeno que favorece los procesos químicos. Además, una vez envasados al vacío los alimentos, puedes congelar o refrigerar. Por su parte, la deshidratación está basada en la eliminación del agua de la comida (un buen ejemplo son las frutas deshidratadas). La conservación de alimentos en vinagre es otra técnica sencilla y efectiva. Para este método son ideales alimentos con un índice de acidez bajo, como son las aceitunas, los pepinillos o las cebolletas.

En Kenwood buscamos que cualquier persona saque el máximo rendimiento a la cocina. Contamos con una amplia gama de productos de cocina que ayudan a preparar distintos alimentos para su posterior conservación. Gracias a nuestro spiralizer, puedes tener listos fideos y espaguetis de verduras y, posteriormente, refrigerarlos o congelarlos. Con ello consigues ahorrar tiempo e innovar en la cocina.

Disfrutar cada día de una buena cocina es posible. Solo hay que conocer las distintas técnicas y productos que permiten la perfecta conservación de los alimentos para tener listo en muy poco tiempo un plato sabroso y nutritivo.