Adobar y macerar son técnicas de cocina que se utilizaban para conservar los ingredientes en la antigüedad. Además, éstas también sirven para dotar de sabor y aroma a los ingredientes, e incluso el marinado nos permite comer los alimentos sin necesidad de cocinarlos.

Te contamos la diferencia entre estas habituales técnicas de cocina en función de las necesidades culinarias que tengamos y su preparación.

Adobar

El adobo es un método con el que podemos, tanto conservar el alimento y sus propiedades, como realzar su sabor. Normalmente se aplica en carnes, aunque en algunas ocasiones también se usa con pescado. Es una técnica muy típica de la cocina española, sobre todo con la carne de cerdo.

Adobar consiste en sumergir la carne en un recipiente que contenga un preparado en forma de caldo, con los siguientes ingredientes:

  • Pimentón rojo
  • Orégano
  • Sal
  • Ajo
  • Vinagre (hay quién lo hace también con aceite)

El pimentón es el responsable de su color rojizo, como suele suceder con el lomo adobado. Es el ingrediente principal y más importante, ya que posee propiedades antibacterianas que ayudan a conservar las propiedades de la carne.

Macerar

El macerado también sirve para conservar los alimentos, pero sobre todo se utiliza para aromatizarlos y ablandarlos. También es una técnica que se utiliza más con las carnes, aunque hay excepciones. Si maceramos una carne conseguiremos que sea más tierna y le daremos un toque aromático muy sabroso.

La mezcla que tenemos que preparar previamente para macerar contiene limón, vino o incluso licores y una gran cantidad de especias o hierbas aromáticas.

Para hacer el preparado con limón, es más cómodo si utilizamos exprimidores o licuadoras para extraer el zumo.

Marinar

Cuando hablamos de marinar, nos referimos a una técnica que hace que los alimentos sean más jugosos y que se cocinen gracias al ácido de los ingredientes con los que se prepara el marinado. Por ejemplo: podemos comer pescado crudo en forma de Sushi y Sashimi porque el ácido del mismo marinado cocina el alimento y hace que no sea necesario cocinarlo con calor. Pero… ¡mucho cuidado! es necesario congelar el pescado fresco antes de marinarlo para evitar al detestable anisakis.

Al contrario que los dos métodos anteriores, es más habitual que se marinen los pescados, aunque carnes suaves como el pollo también pueden marinarse y quedan muy jugosas.

Pollo marinado con limón y orégano

Para marinar, usaremos zumo de limón y/o lima o vinagre y especias. Puedes marinar a temperatura ambiente o bien ponerlo en la nevera, pero no dejes los alimentos más de 24 horas en el marinado.

Los platos más clásicos son, los boquerones en vinagre tan típicos de nuestra cocina y el ceviche, originario de América Latina. ¡Delicioso!

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