Cocinar puede ser un suplicio o una de las mejores cosas que hagas en tu día a día. Todo depende de cómo te lo tomes, del cariño que le pongas y de las diferentes técnicas de cocina de hayas aprendido con el tiempo. Y es que cuanto más conoces sobre algo, más sencillo te resulta, y más puedes jugar, disfrutando así de lo que estás haciendo. Por eso queremos hablarte aquí sobre cómo hay que hacer para limpiar el pescado. Y es que este es uno de los problemas más comunes a la hora de ponerse a cocinar.

Cómo limpiar el pescado

Lo primero será quitarle tanto la cabeza como las escamas. Son los elementos principales que te impedirán disfrutar de ese manjar. Y ninguna de las dos se suele comer, por lo que es necesario prescindir de ambos. En cuanto a la cabeza, bastará con que hagas un corte, y otro tanto con las aletas en caso de que las tenga.

Las escamas son algo más complicadas. Tienes que sujetar el pescado por la cola y pasar un cuchillo en dirección a la cabeza por todo su cuerpo, con bastante velocidad y fuerza. Prepárate para ver saltar las escamas, así que lo mejor será que tengas la cocina preparada para ese momento.

Lo siguiente es quitar las vísceras. Esta operación es mucho más delicada, por lo que exige que tengas alerta todas tus habilidades. Tienes que abrir en canal el pescado, desde la parte anal hasta la cabeza. Entonces podrás ver las vísceras. Tendrás que empujarlas con los dedos suavemente para que vayan saliendo mientras que le dejas caer un chorro de agua fría por encima. De esta manera quedará limpio por dentro y, si lo has hecho con cuidado, no peligrará el pescado. Así lo conservarás intacto y listo para comer.

Cómo quitar las espinas

Nos vamos a la espalda del pez y hacemos un corte. A partir de este vamos marcando todas las espinas, de manera que las más grandes ya se puedan retirar automáticamente. Una vez los elementos más dañinos se encuentran fuera, solo nos queda filetear el pescado. Este es probablemente el paso más sencillo. Tienes que hacer los cortes en favor de la piel y en la carne del pescado, para que este no se te deshaga en las manos o pierda toda su forma cuando lo vayas a cocinar.

En conclusión, primero hay que quitar los elementos más intrusivos o grandes, después hay que ir eliminando las imperfecciones poco a poco hasta acabar teniendo exclusivamente la carne. Esta es una manera excelente de disfrutar del pescado y de cocinar con mucho más ánimo, ya que así progresarás a una mayor velocidad.

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