Ser mindfoodness, es decir, ser conscientes de nuestra alimentación, es una de las tendencias actuales que más beneficios puede tener sobre la salud.

Saber en todo momento lo que se come, controlar los impulsos y concienciarse de los peligros de ingestas de comida incontrolada, es la base para empezar a notar mejoras, no solo en el físico con una clara bajada de peso, sino también mentalmente, porque este tipo de alimentación te hará mejorar el estado anímico, tener más energía y sentirte mejor contigo mismo.

Cómo empezar a llevar una alimentación consciente

Lo primero que hay que analizar es la relación que se tiene con la comida. Por el modo de vida actual, se han producido cambios en los hábitos alimenticios que hacen que a veces no se disponga del tiempo necesario para elegir bien qué se come. Al tener mindfulness (conciencia plena) de la alimentación, es fácil darse cuenta de lo que es perjudicial o beneficioso, por lo que se podrá empezar a tener una actitud mindfoodness ante la comida.

El movimiento mindfoodness no es una dieta específica, sino más bien un nuevo modo de relacionarse con la comida de una forma más saludable, y aunque puede que a la larga haga que se pierda peso, no es su objetivo primordial.

Tener clara una motivación es una de las claves para afrontar esta nueva forma de ver los alimentos, pero también es importante evitar los impulsos y la necesidad de comer cualquier cosa a cualquier hora, dando la importancia que se merece a la comida y sabiendo que esta es la base de una vida saludable.

En la alimentación consciente es básico leer la lista de ingredientes de los alimentos procesados, lo que nos hará tener una idea de lo que ingerimos y nos hará decantarnos por llenar la cesta de la compra con más alimentos naturales y saludables. Además, esta mentalidad apuesta por hacernos disfrutar de la comida incluso desde su elaboración, para lo que afortunadamente contamos en el mercado con pequeños electrodomésticos como los robots de cocina de Kenwood que nos ayudan a preparar platos llenos de sabor sin tener que pasar horas cocinando.

Cómo nos ayuda este tipo de alimentación

Además de apostar por los recursos alimenticios naturales para tener un peso saludable, este tipo de alimentación se centra en encontrar la armonía entre cuerpo y mente.

A veces, nuestras emociones nos hacen gestionar mal la comida, son los casos de los temidos atracones o de recurrir a dulces y helados en respuesta a un determinado estado de ánimo. Sin embargo, antes de intentar conseguir un cambio físico, debemos cambiar de mentalidad. Tener una actitud mindfoodness ayuda a controlar estos episodios de ansiedad y a ver la comida no como una vía de escape, sino como el elemento que nos puede ayudar a prevenir esos momentos.

En definitiva, aprender a comer bien, de forma responsable y consciente, aporta a quien opta por esta mentalidad unos beneficios que se trasladan rápidamente a la salud; y todo ello con unos simples cambios de hábitos. Una tendencia, la de mindfoodness, que puede cambiarte la vida.

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