El aceite es un alimento presente en la mayor parte de las comidas y, por tanto, en las cocinas de todo el mundo. A veces, se hacen platos a los que crees que les falta un toque diferente. Existe una posibilidad bastante sencilla para conseguir sorprender a tu paladar, ¿cuál? Aromatizar el aceite, para conseguir tener una despensa repleta de aceite de sabores.

Además, el hecho de aromatizar tus aceites te hará aprovechar elementos que normalmente desecharías porque no le encuentras ninguna utilidad. Por ejemplo, las pieles de frutas o de cítricos, o también muchas especias o semillas a las cuales no se les sabe sacar partido.

¿Cómo preparar el aceite de sabores?

Las técnicas de cocina a utilizar para aromatizar el aceite son fáciles. Solo debes mezclar los ingredientes que hayas elegido y dejar reposar. A veces, también se suele calentar el aceite junto a los otros elementos para obtener una infusión y aligerar el proceso, pero solo cuando se necesita una pequeña cantidad y en poco tiempo.

Si optas por hacerlo en frío (lo recomendado), en unos 20 días los sabores se habrán integrado y el aceite estará aromatizado. Tras esto, solo hay que colar el líquido y guardarlo en un bote de cristal en un lugar oscuro y seco (para su correcta conservación).

Por otro lado, es preferible utilizar un aceite de sabor suave y de baja acidez, para que así todos los matices queden patentes en el resultado final.

¿Cómo combinar el aceite aromatizado?

Es interesante conocer de qué forma combinar el aceite de sabores. Para así, saber con certeza con qué platos se pueden aderezar los diferentes aceites.

Las carnes y ensaladas pueden combinarse con aceites mezclados con hierbas mediterráneas, como son el tomillo y el romero, para darles un toque campestre. Para platos de pasta y pizzas vienen muy bien los aceites aromatizados con ajo, guindilla y pimienta. En el caso de los estofados los aceites de comino, clavo o laurel quedan muy bien.

Más allá de esto, todo es usar la imaginación e ir haciendo tus propias creaciones con lo que se te ocurre: vainas de vainilla, semillas de anís, canela, etc.

Algunas ideas

Te dejamos una receta para que empieces a preparar tus aceites de sabores lo antes posible:

– Aceite de jengibre y canela:

Necesitas una raíz pequeña de jengibre rallado, una ramita de canela y medio litro de aceite de oliva.

1. Rallar la raíz de jengibre y colocarlo en un tarro o botella.

2. Añadir la canela y cubrirlo todo con el aceite.

3. Dejar reposar el aceite durante unos 20-30 días. Colar y guardarlo en un lugar fresco, seco y oscuro.

Recuerda que es importante tener buenos utensilios para conseguir buenos resultados en tus recetas.

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