Todos sabemos lo difícil que resulta conseguir que los niños desarrollen el gusto por las verduras. En concreto, para los padres es un verdadero reto de aumentar la variedad de verduras que los pequeños van admitiendo.

En principio, has de saber que es completamente normal este rechazo inicial. Hay estudios confirmando que el sabor relativamente amargo de la verdura es algo que los niños no disfrutan. Sin embargo, debido a las grandes bondades de las verduras asociadas a su contenido en vitaminas, minerales y fibra, resulta imprescindible incluirlas progresivamente en la dieta infantil.

Cómo lograr que los niños coman verdura y que no te manden a freír espárragos

Comienza por no desesperar, pues hay una multitud de verduras e igualmente existe una infinidad de modos de prepararlas. Por los que es cuestión de tiempo que tus hijos vayan admitiendo algún plato de verdura. También resulta trascendente que la hora de la comida no se convierta en una batalla campal o en ese característico tira y afloja familiar que todo el mundo teme.

Sobre todo, has de evitar que los niños asocien la alimentación con discusiones, chantajes o castigos, siendo importante que puedan mantener cierta capacidad de elección.

Algo que se recomienda generalmente son los purés o cremas que se preparan muy fácilmente con un batidora de brazo o de vaso Kenwood y que te ayudarán a camuflar la forma concreta de los vegetales.

También puedes preparar croquetas de verduras o una pizza que incluya trocitos de verduras en cantidades que puedes ir aumentando según ellos las vayan asimilando.

Tampoco se trata de esconder o disimular siempre la presencia real de las verduras. De hecho, es muy positivo que te vean comerlas cotidianamente para que las acepten.

Consejos en la preparación

Otro factor importante es involucrar a los más pequeños en las tareas de preparación de la comida. Esto hará que se interesen más por lo que hay en el plato ya que han participado en su elaboración. Igualmente, puedes ayudarles a personalizar ciertos platos jugando con colores o texturas.

Intenta ser original y procura que tus hijos se lo pasen bien comiendo. Preparar un batido de verduras con un smoothie maker de Kenwood puede despertar su interés e ilusionarles. Ya que son ellos mismos los que lo han elaborado.

Normalmente, va a ser un proceso lento así que es bueno aceptar los propios gustos de los pequeños, sin pretender que acepten grandes platos de verduras, sino más bien discretas guarniciones.

En definitiva, se trata de ir experimentando con nuevos elementos y formas de preparación. Recuerda que puedes probar con diferentes sabores, tanto dulce como salado, y que las verduras son muy versátiles. Por seguro encuentras una combinación que les encante y que les haga apasionarse por la cocina. En ese sentido, Kenwood puede resultarte de gran asistencia con su gran variedad de prácticos utensilios.