El aceite para la cocina se usa para preparar, cocinar y aliñar platos, además de para crear aderezos y salsas. Los principales aceites que encontramos en las tiendas y que usamos para cocinar son de origen vegetal. Existen de distintos tipos y en función de sus condiciones y su sabor se recomienda un uso concreto.

 

Aceite de oliva

Es el aceite más conocido y usado en nuestro país y es uno de los principales alimentos de la dieta mediterránea y el más saludable -siempre y cuando se trate de la variedad virgen extra-.

El aceite de oliva sirve tanto para cocinar, freír, sofreír, aliñar ensaladas y cualquier plato crudo, crear mayonesas… Tiene que ser un básico en nuestra cocina.

Existen distintos tipos:

  • Aceite de oliva virgen extra: es la variedad más pura ya que está elaborada con las mejores aceitunas recién cogidas. Es el más sabroso y su color es más oscuro que el resto. Es el más saludable por su gran cantidad de beneficios, como: regula el colesterol, mejora la circulación, fortalece el sistema inmune, combate la diabetes, nutre la piel, tiene propiedades anticancerígenas.
  • Virgen: Tiene más acidez que el virgen extra y, a pesar de que es muy parecido, no es el más puro.
  • De oliva: Es una mezcla entre aceites refinados y el aceite virgen.

 

Aceite de girasol

Es muy conocido también y podríamos decir que es el segundo más usado. Su precio es inferior al de oliva, pero también es más suave y no tiene los mismos beneficios.

Es ideal para crear mayonesas, pero sobre todo para freír, ya que al ser menos denso y suave de sabor hace que los rebozados no queden muy aceitosos.

Si lo usas -sin quemarlo y sin que coja mucho sabor de los otros alimentos- puedes ponerlo en un bote y reutilizarlo más adelante y también puedes usarlo para crear jabones caseros.

 

Aceite de lino

El aceite de semillas de lino tiene un sabor muy suave y es rico en omega 3 y 6, así que regula el colesterol y combate el estreñimiento.

Mayoritariamente, se usa para aliñar ensaladas y tostadas. Es preferible la variedad virgen, que normalmente encontrarás en el envase como “primera extracción en frío” más pura y con todas sus propiedades.

Aceite de semillas variedad Imagen de PublicDomainPictures

Aceite de coco

El aceite de coco es sólido y se derrite a partir de 30ºC hasta convertirse en un líquido transparente. Al ser un sabor con mucha personalidad, es difícil de combinar en nuestra cocina, pero existen platos concretos que se preparan con este tipo de aceite, como, por ejemplo: Wok de verduras de temporada con aceite de coco, Salmón con aceite de coco o también puedes sustituirlo por la mantequilla en repostería.

Mejor si es virgen extra para disfrutarlo con todas sus propiedades y después de abrirlo es necesario guardarlo en la nevera.

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Aceite de sésamo

El aceite de sésamo tiene un color oscuro -sobre todo la variedad 100% sésamo, sin mezclas-. Su sabor es intenso y tiene un aroma tostado que le va muy bien a ensaladas y platos de cocina asiática, como arroces o fideos.

 

Otros tipos de aceites

Hay muchos más tipos de aceite a parte de los que te hemos explicado, pero que son bastante menos conocidos, como:

  • Aceite de soja
  • Aceite de cacahuete
  • Aceite de palma
  • Aceite de colza o canola
  • Aceite de maíz
  • Aceite de nuez
  • Aceite de argán
  • Aceite de arroz
  • Aceite de semillas de calabaza
  • Aceite de almendras
  • Aceite de aguacate

 

Si quieres darle un toque distinto a tus platos, prueba a crear aceite de sabores. Descubre cómo hacerlo en este artículo.

 

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Imagen de portada de Steve Buissinne

 

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